¡Es hora de poner un poco de orden!

Un estante con libros desordenados
Fuente: Wikimedia

Por más desordenada que esté tu casa, seguramente no vas a usar el piso como cesto de basura, ni poner los lápices en el cajón de los cubiertos, o guardar tus joyas más valiosas debajo de los almohadones del sofá. Menos que menos, vas a armar un muro de varios metros con el correo que te llegó durante meses. Bueno, si vivir en un basurero no es la mejor opción, ¿por qué dejar que pase eso en tu celular o en tu computadora? Si tus dispositivos están que revientan de misteriosas aplicaciones que te hablan en chino, popups que saltan como palomitas de maíz, o archivos del período jurásico, ¡es tiempo de hacer una buena limpieza! Porque despejar ese espacio nos despeja la mente, y si tenemos la mente más despejada, nada nos va a distraer mientras jugamos juegos de casino en línea. Así que, a sacar la escoba virtual y seguir estos buenos consejos.

Una batalla épica contra la acumulación de archivos

Una vez calzada la armadura, el yelmo y la espada, estás listo para combatir el desorden:

La aplicación Disk Cleanup que viene con el Windows te permite eliminar archivos innecesarios, igual que varias apps de Android que te esperan en Google Play. También está la posibilidad de eliminar archivos temporarios que a los navegadores les encanta acumular.

Si, en cambio, el procesador se arrastra a la hora de visitar nuestros sitios favoritos, lo más probable es que tengas un zoológico de extensiones funcionando. Con el Chrome, es cuestión de escribir chrome://extensions en la barra del navegador para saber el nombre y apellido de las malvadas saboteadoras de memoria RAM.

¿Todo un día esperando que se inicie el sistema operativo? Bueno, es importante saber que la inmensa mayoría de los programas que instalamos en Windows viene con la opción por defecto de ejecutarse cuando prendemos la computadora. O bien desactivamos la opción en cada programa o, más sencillo, apelamos al querido Ctrl+Shift+Escape para abrir el Task Manager. Una vez ahí, vamos a la pestaña Start-up.

La nube

Si borraste aplicaciones que ni te acordabas que habías instalado, gigas y gigas de películas que viste más de diez veces, la discografía de los Back Street Boys (¡no te olvides de los posters en tu habitación!), o eliminaste para siempre los diez millones de gifs animados y memes de Whatsapp, pero incluso así te sigue faltando espacio, es momento de que recurras a la nube, uno de los conceptos más maravillosos de los últimos años:

Google Drive y Dropbox te ofrecen espacio en la nube, es decir, en un lugar virtual al que es posible acceder estés donde estés, desde cualquier dispositivo. Lo único necesario es una contraseña. Para hacer copias de seguridad, para trabajar en equipo, para acceder a los archivos de la oficina, para que tus compañeros de trabajo estén al tanto de cómo vas, este servicio se convirtió en una herramienta indispensable. Con unas simpáticas carpetas, podemos ordenar nuestros archivos en trabajo, estudio, tormenta de ideas, fotos, videos, música, o lo que sea.

Si eso no te alcanza -o la paranoia de compartir tu vida entera con Google no te deja dormir- los discos rígidos externos son la mejor solución. Tienen un tamaño pequeño que entra en cualquier bolsito o cartera, además de venir en tamaños apreciables como los de 1TB, que deberían alcanzar para esconder toda la basura abajo de la alfombra, ¿no?