Freddie Mercury vuelve a los escenarios

Pintada en un muro con el rostro y el icónico bigote de Mercury en los años 80
Fuente: maxim.com

Hay iconos del rock que no pasan jamás de moda. Uno de ellos es Mercury, el genial compositor, pianista y cantante de una banda que lo fue todo en el rock: Queen. El estreno de una película sobre su vida, Bohemian Rhapsody, ha abierto de nuevo los ojos a muchos que aún siguen cayendo bajo las redes de una voz que traspasó géneros tan diferentes como el rock o la ópera.

¿Por qué una película de Freddie Mercury?

Bohemian Rhapsody, título del nuevo film y de uno de los grandes éxitos de Queen, vuelve a traer a los focos la figura del legendario músico desaparecido en 1991. Dirigida por Bryan Singer, producida por figuras como De Niro y protagonizada por un increíble Rami Malek, la cinta se ha convertido en uno de los grandes fenómenos del año.

La crítica cinematográfica, los expertos en música rock y los fanáticos del rock se han puesto por una vez de acuerdo con esta cinta. La forma de contar la vida de Mercury se hace irresistible, por lo que se cuentan por legión los que ya han desfilado por las salas de cine buscando acercarse de nuevo a este ídolo.

Descubriendo un talento arrollador

En muchas ocasiones, las estrellas de rock se enfrentan a decisiones que parecen más una atrevida y divertida apuesta de casino que otra cosa. Qué estilo desarrollar o cuál es la imagen adecuada para el grupo son solo algunas de estas decisiones o apuestas en las que hay más errores que aciertos.

Sin embargo, la historia de Freddie Mercury parece contradecir todo lo anterior, y es que el genial músico acertó en prácticamente todo lo que hizo, tanto que incluso el destino pareció sonreírle en más de una ocasión.

Mercury, quien en realidad se llamaba Farrokh Bulsara, nació en la isla de Zanzíbar en 1946. Su familia tenía como origen una comunidad parsis de la región india de Gujarat, aunque tuvieron que trasladarse a África por el trabajo del padre.

Tras un breve paso por un colegio católico de Zanzíbar, Farrokh fue enviado de vuelta a la India para vivir con su abuela y su tío y para estudiar en el colegio St. Peter’s School. Aquí vino el primer golpe de suerte de la futura estrella, y es que el decano del colegio se percató del talento musical del pequeño e insistió en que recibiera lecciones adicionales de música.

Tras años de formación, el joven ya contaba con un grupo en la universidad conocido como The Hectics que hacían versiones de Cliff Richards y de Little Richard, momento que supuso el despegue de su carrera.

Asaltando el cielo de los rockeros

Mercury llegó a Inglaterra huyendo junto a su familia de la revolución de Zanzíbar. Puede que este sea otro de los momentos decisivos de la biografía de Freddie, ya que el ambiente musical en Londres a mediados de los 60 era el apropiado para él.

Abriéndose paso en grupos como Ibex, Wreckage o Sour Milk Sea, la voz de Freddie Mercury comenzó a ser reconocida en Londres. Smile, un grupo con una mediana fama internacional perdió a su cantante y decidieron contactar con el joven Bulsara para ofrecerle ser su vocalista.

Lo primero que hizo Freddie fue proponer un cambio de nombre. A partir de 1970, la banda comenzó a llamarse Queen, así que la leyenda acababa de comenzar. Esta década fue en la que Bulsara se declararía gay y adoptaría una imagen icónica con el pelo largo, las uñas pintadas y con la ropa de Zandra Rhodes que aún hoy se relaciona directamente con su música.

Los años 80 son de Queen

Pero a partir de 1980, Freddie Mercury cambiaría su look apostando por el bigote y el pelo corto. A esto se unió que la década fue la época dorada del grupo. Canciones como Somebody to love, Another one bites the dust, Don’t stop me now o Bohemian Rhapsody salieron de la mente de Bursara durante estos años, lo que llevó a Queen a convertirse en una de las grandes estrellas del momento.

Esta parte de la historia es bien conocida, aunque lo que pocos se imaginaban es que a mediados de los 80 Mercury contrajo el VIH. La enfermedad fue poco a poco deteriorando el cuerpo del genio, pero pocos sabían que este estuviera enfermo.

Atrás quedaron momentos mágicos como la grabación con Monserrat Caballé del álbum Barcelona en 1987 o la gira Magic Tour de 1986 que arrasó en todos los sentidos y convirtió a Mercury en una estrella alejada de modas pasajeras. Hemos dicho que estos momentos quedaron atrás porque el 24 de noviembre de 1991 moría Farrokh Bulsara por las complicaciones de una bronconeumonía, aunque su voz es aún hoy imposible de apagar.