¿Llegó la revolución de las dietas para bajar de peso?

Mujer aterrada por el peso que indica su balanza
Fuente: Pixabay

Jamás hubo, y probablemente jamás haya, un consenso de médicos y nutricionistas sobre lo que debemos comer para disfrutar de una vida sana. Con el tiempo, los especialistas fueron refutando mitos creados alrededor de la alimentación y de las técnicas para perder peso. Ahora sabemos que no es saludable atiborrarnos de carne, pero ¿sabemos que los beneficios de los súper alimentos, más caros en las góndolas, son muy parecidos a los de los alimentos tradicionales? Si esta información te sorprende, ¿qué pensar de las dietas? Y, sobre todo, de una técnica que promete, ayunando varias horas al día, ayudar a aquellos y aquellas que tienen problemas para seguir regímenes estrictos para bajar de peso. Veamos.

Las características del ayuno intermitente

No es como jugar casino online, pero es ciencia. O al menos eso aseguran los especialistas que defienden la dieta del 16:8. ¿Qué significan esos números? Que comemos durante 8 horas al día y ayunamos las restantes 16. Si a esas 16 les restamos las 8 de sueño, quedarían 8 horas para acostumbrarse al insistente deseo de llenar el estómago. Podría ser, por ejemplo, un período de 10 de la mañana hasta las 18 horas en que comamos alimentos ricos en proteínas. El resto del tiempo lo tendremos que pasar solo bebiendo agua. Como resultado, el tratamiento promete una pérdida de peso promedio de 3 kg en tres meses, según los resultados de la revista científica Nutrition and Healthy Aging. Si bien el período de ayuno baja o sube dependiendo del tratamiento, lo cierto es que la persona que sigue esta dieta deberá pasar por un proceso de adaptación. Según los optimistas como Allison Young, redactora de la revista “Men’s Health” que se sometió a la dieta por 7 días, el ayuno te puede dar incluso más fuerza y energía.

Persona pesándose en la balanza
Fuente: Wikimedia

Ventajas

Aquellos que promueven este método resaltan ventajas tales como que podés comer lo que quieras. La pérdida de peso no estaría en la comida de la que te privás sino en las horas de ayuno. Así, el chocolate y el vino serían aun más ricos que ahora, ya que estarían reservados para el momento del placer, esas ocho horas especiales. Los promotores también hablan de beneficios como longevidad, reducción de cardiopatías, menor riesgo de cáncer y beneficios para el cerebro que ayudarían a reducir el deterioro cognitivo. Es que, según investigaciones, el ayuno intermitente libera la norepinefrina, una hormona que quema la grasa. Debido a estos cambios, podés aumentar tu metabolismo entre 3 y 14%. En 2014, un estudio mostró que es posible perder entre el 3 y el 8% del peso en 3 a 24 semanas.

Desventajas

Por supuesto, están quienes advierten que empezar una dieta de estas características entraña riesgos. Primero y principal, tiene que estar aconsejada por un médico. Ese médico seguirá de cerca el desarrollo de los acontecimientos. Empezar una dieta por cuenta propia podría causar un daño a nuestro cuerpo. Por otro lado, siempre existe la posibilidad de ganar los kilos perdidos cuando volvamos a la dieta normal. El ayuno intermitente no debe ser un hábito de toda la vida sino un cambio en la alimentación por un tiempo determinado. Además, las personas con enfermedades como diabetes, las mujeres embarazadas, las ancianas y las adolescentes, tienen que consultar sí o sí a un médico antes de empezar un tratamiento de estas características.